Por Hernán Lakner

El sentido más usual de la palabra “buffo”, en italiano, es cómico o divertido. Pero también puede referir a algo extraño, raro o incluso ridículo. El “buffone” es el bufón que existió desde casi siempre, aquel cuya tarea era hacer reír o decir verdades poco digeribles. La “opera buffa” italiana es una ópera de tema cómico. Con todas estas resonancias semánticas, no extraña que Walter Romero haya elegido lo “buffo” para vestir su cuarto trabajo discográfico. Y digo bien: vestir. Porque aunque Romero se ha puesto el traje de cantor de tangos desde su primer álbum (Charlemos, 2004), también es cierto que antes de ponérselo, lo manda al sastre. Digamos: hace un recorte del tango de acuerdo a su sensibilidad literaria, performática y queer. Pero en Buffo!! Romero da un paso más: se viste de bufón para contar y cantar viejos tangos, y así acentuar su costado grotesco. Como quien debajo de un disfraz lleva otro. Una bufonada, como se ve.

Si damos vuelta el disco, no veremos la habitual lista de temas. Los temas están, pero adentro. Afuera, en cambio, encontraremos un manifiesto escrito por Romero. El texto, con un estilo cortante y asertivo, rumea y lanza la propuesta conceptual: indagar lo bufo en el tango. Leemos: “El tango es música de extremos que se tocan”; “Si los códigos entran en crisis, hay tango y grotesco”; “El tango es una literatura de la revancha”. También se muestran algunas cartas: fragmentos de tangos elegidos; invocaciones a Arlt, Discépolo, Copi y María Moreno; alusiones de David Viñas sobre el grotesco criollo y de Leónidas Lamborghini sobre lo bufo en nuestra tradición. La biblia junto al calefón.

Buffo!! está repleto de guiños humorísticos. Basta mirar la portada: ¿qué es esa forma alargada en punta, entre rosa, punzó y bordó (¡esos colores!)? ¿Un cuerno? ¿Una lengua deforme y surrealista? ¿La punta de un gorro de bufón? ¿Un camino? ¿Algo de resonancias obscenas? Hay que abrir el disco para que se complete la imagen y reponer el sentido. Y entonces uno se pregunta: lo otro, lo imaginado, lo que se vio sin ver… ¿no era? Lo bufo parecería encontrarse en ese vaivén entre lo que podría ser y lo que es. Ya desde la tapa. Un chiste. Pero picante.

Buffo!! reúne catorce tangos estrictos –ni una milonga, ni un vals–, en su mayoría “viejos”, con una puesta musical intimista y sobria. Hacen de las suyas la guitarra inteligente y prodigiosa de Diego “Dipi” Kvitko y el piano preciso y dúctil de Adrián Enríquez. Pero a pesar de la excelente instrumentación, las protagonistas indudables son las letras y las historias. Y, por supuesto, también la voz que canta y bufa, que se entiende y emparda con las letras, y va atravesando las inflexiones del llanto y de la risa; de la queja y la ironía; del odio y el amor; del padecimiento y el engreimiento. Una voz que va dibujando todas esas muecas en el aire. Una voz trabajada especialmente, a la que Romero logra teñir de una coloratura más oscura, más grave que en sus discos anteriores. Lo que está detrás es la concepción del tango como literatura cantada y actividad performática. Vale decir: Buffo!! es una especie de opera-tango. Una opera buffa, pero compuesta desde la “edición”.

En ese sentido es evidente que uno de los aciertos de Romero es la elección del repertorio. No sólo porque los tangos se amoldan perfectamente al concepto sino porque además éste los resignifica y los convierte en “otros”. Por eso los difundidísimos “Chorra” o “Las cuarenta” acá no suenan a clásico. Y aunque se empiece con “Rencor” y se cierre con “Siempre es carnaval” –otros dos muy conocidos–, así ubicados permiten entender que el disco recorre el camino que va del resentimiento al goce. Como un círculo cuyos extremos se tocan. Como una definición posible de lo grotesco.

Esta tarea de re significación no recae sólo en los clásicos. Poco difundido y sólo grabado por Agustín Magaldi en 1933, el tango “Jorobeta” (Magaldi-Noda-Frollo) es, sin duda, el gran hallazgo de este trabajo. Se trata de una narración impecablemente arltiana que cuenta la historia de un jorobado que logra, mediante un ardid, la realización social, y expone así la hipocresía de la sociedad circundante. Si se la compara con la versión precedente de Magaldi veremos que la de Romero es más oscura y a todas luces más dramática, próxima al absurdo. Como ilustración, sirve el siguiente verso: “Y el giboso se reía, se reía a carcajadas”. Entre “se reía” y “se reía” –más o menos donde está la coma–, y anticipando la palabra, se escucha una increíble carcajada. Es la voz de Romero, interpretando al bufón, interpretando al jorobado. Magaldi, en su versión, apenas tosía.    

Otro rescate que merece mencionarse es el tango “Fatal y tanguera” (Domínguez-Queirolo). Se trata de la mirada condenatoria de la época sobre una prostituta que además es madre. El planteo es tan contundente como hoy polémico: “Andrajoso y sin comer / te espera en el viejo altillo / el inocente chiquillo / fruto de tu carnaval. / El que ha venido a estorbar / en tu carrera de loca… / al que le tapás la boca / cuando te grita: ¡Mamá!”. Es el grotesco en su vertiente más negra.

Como es de esperar en un disco llamado Buffo!! no podía faltar Enrique Santos Discépolo, el mayor cultor del grotesco en el tango. Romero selecciona dos composiciones suyas, representando bien esa idea shakespeareana de los extremos que se tocan. Se trata del ya mencionado “Chorra” y de “Martirio”. El primero narra de forma jocosa, informal y en un lenguaje desbordante de lunfardismos, el drama de un carnicero engañado y desfondado por una mujer. Es un burlador, pero de sí mismo: “Ahura, tanto me asusta una mina / que si en la calle me afila / me pongo al lao del botón”. Al pasarlo por el humor y, sobre todo, al hacer un “servicio” a la comunidad (prevenir potenciales “giles”), está más cerca de la catarsis: “¡Guarda! / Cuidensé porque anda suelta, / si los cacha los da vuelta, /no les da tiempo a rajar”. En cambio, “Martirio” expresa la voz doliente de un hombre que está solo y espera a su amor que –lo sabe– no volverá. El modo es trágico: “¡Pavorosamente solo!… / como están los que se mueren / los que sufren, los que quieren/ así estoy… ¡por tu impiedad!”. Al final dice: “Y entre la risa y las burlas / yo arrastré mi amor / ¡llamándote!”. Este hombre no se burla (ni de otros, ni de sí mismo). Este hombre es burlado, y lo sabe. Es el anti-bufo.

El único tango contemporáneo con letra (un “rescate” de la actualidad) es “Mi reproche”, con letra de Juan Penas y música de Diego Kvitko. Se trata de un tango que actualiza muy bien el tópico del “desengaño de amor” con algunas leves modulaciones, aunque si se escuchara distraído podría pasar por un clásico. Es que los tópicos y personajes típicos del tango (la madre que advierte sobre la naturaleza de la mujer, el dinero, el engaño) confluyen armónicamente con el uso justo de un lunfardo cuasi atemporal: la palabra “gil” convive con “escote”, “depresión” y el “me tengo que fumar que”.

Penas y Kvitko también son autores de los tres breves tangos instrumentales que funcionan como intermezzos. Estratégicamente ubicados entre seguidillas de tangos cantados, dan un descanso a la intensidad que derraman las letras bufas (ya sean humorísticas, irónicas o trágicas).

Buffo!! es una obra conceptual pensada y que necesita seguir pensándose en la escucha. Propone una mirada transversal sobre el tango, muchas veces dominado por cierta linealidad ortodoxa. Romero lee el grotesco y lo risible junto a la tragedia y el llanto en un género que hizo lugar común sólo los dos últimos. Por otra parte, al recuperar la función lúdica del “disco” Romero también apuesta por la larga vida de ese objeto. Como también apuesta por el derecho de pensar el álbum de estudio más allá de sus límites, llevándolo hacia los territorios del libro, la literatura o la comedia musical. Con la intención de echar a rodar una obra con la fuerza de un manifiesto y un movimiento cultural. Para seguir bufando y bufándonos de nuestro lado grotesco. Y tan bufo es Buffo!! que es un disco de tango y no suena nunca un bandoneón. Chan chan.

 
* BUFFO!! puede escucharse en Spotify: https://open.spotify.com/album/3dqfy65YbVvcHtWvvMfjjL
* A Walter Romero se lo puede seguir en: https://open.spotify.com/artist/0nYUAGoH5q5Kp9OG922tEa
 
Ficha técnica
Músicos:
Voz: Walter “Wally” Romero
Guitarra, arreglos y dirección: Diego “Dipi” Kvitko
Piano, arreglos y dirección: Adrián Enríquez
Técnica:
Grabación y mezcla: Ariel Feder para Estudio del Parral
Masterización: Daniel Osorio para El Ángel Estudio Mastering
Gráfica: Crudele
Sello: PAI Records
Año: 2018
Romero – Kvitko – Enriquez presentarán Buffo!! en el CAFF, el próximo jueves 15 de noviembre a las 21 hs.

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