A los 81 años, luego de meses de haber luchado contra un problema de salud que lo tuvo a maltraer, falleció el enorme Héctor Negro.

Por Sebastián Linardi
Foto: Blog de Héctor Negro

 

Poeta de la resistencia tanguera, Negro comenzó su prolífica producción escribiendo letras para las murgas de su natal barrio de Belgrano.
En 1955 fundó junto con Juan Gelman el grupo de poesía “Pan Duro”. En la década del 60 comenzó una dupla memorable con el gran compositor de milongas Osvaldo Avena, creando canciones como “Esta ciudad”, “Responso para un hombre gris”, “Quiero elegir mi vida”, “Desde el tablón” y “Un mundo nuevo”.También compuso canciones con Luis Stazo, Carmen Guzman, Raúl Garello, Saúl Cosentino, José Penón, Ariel Prat y Eladia Blázquez, con quien compuso el tango “Viejo Tortoni”.

Más allá de haberle tocado transitar la mayoría de su vida compositiva en el período de retirada del tango, sus letras fueron interpretadas por reconocidos artistas como Susana Rinaldi, Eladia Blázquez, Carmen Guzman, Los Arroyeños, Rosana Falasca, Mercedes Sosa, José Larralde, Rubén Juarez, Walter Yonsky y la Orquesta de Osvaldo Pugliese con los cantores Jorge Maciel y Abel Córdoba, entre tantos.  Como curiosidad, en 2010 su letra “River y Boca (un poema)” fue adaptada e interpretada por Daniel Melingo y musicalizada por Pablo Lescano del grupo “Damas Gratis”, de la que surgió un video que fue difundido en las transmisiones de Fútbol para Todos.
También fue merecedor del reconocimiento en vida por parte de sus colegas, como en la canción “Tango en Negro” que le dedicara el poeta Alejandro Szwarcman.
Su obra también quedó registrada en los poemarios “Bandoneón de Papel” (1957), “Luz de todos” (1965) y “Para cantarle a mi gente” (1971).

Hoy se fue el gran Héctor Negro. Por esas cosas de la vida, no llegó a ser tan reconocido popularmente como sin dudas lo merecía. Es que su querido tango le iba cediendo espacio a otros géneros en el gusto de su gente. Pero no fue así con tantos artistas que lo incluyeron en su repertorio, aunque muchas veces el público no se enterara quien era el autor de la canción que disfrutaban. Y claro, también fue reconocido dentro del mundillo tanguero que, aferrado a la supervivencia, lo mantuvo siempre en la lista de letristas a los que había que prestarle atención. Siempre.

A Héctor Negro, como a toda su generación, le tocó ocupar el ingrato lugar de ser nexo entre distintas épocas florecientes del tango: la llamada “Década de Oro” que él vivió en su infancia y primera juventud y la actual explosión compositiva,  generosa en artistas (aunque por ahora, no tanto en público). Y en el medio él, junto a otros que, contra los vendavales políticos y sociales de una Argentina que vivía largas décadas de zozobra mantuvo, como actitud artística y vital, las brasas encendidas de la cultura popular.
Brasas donde, como artista genuino que era, se le fue la vida.

 

Quiero elegir mi vida
Milonga
Música: Osvaldo Avena
Letra: Héctor Negro
No quiero que esto sea
un modo de morir
la forma de durar
hasta el silencio.
Quiero dejar
el rastro de mi luz
el eco de mi sangre,
quiero saber que puedo.
No quiero envejecer
sin incendiar de amor
la ruta de mis pasos,
quiero elegir mi tiempo de gritar,
el de tirarme bajo el sol
y el de cruzar mis brazos.
Quiero elegir mi vida
el gusto de mis besos,
el sitio de mis sueños.
Quiero elegir el cielo
debajo del que un día
regresaré al misterio.
Quiero elegir mi vida,
la risa que a mi risa
le servirá de eco.
Quiero elegir la gente
que comerá en mi mesa
quiero cantar con ellos.
Quiero elegir mi vida,
sembrar lo que me sale,
volar con lo que tengo.
Quiero empujar mi suerte,
quiero elegir mi vida,
quiero saber que puedo
 
Blog de Héctor Negro
Como una puerta de entrada a su producción, adjuntamos el link al Blog de Hector: http://hectornegro.blogspot.com.ar/

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