Por Carlos Zito

Digamos las cosas como son: ¡la autotitulada «Santa Milonga» tendrá mucho de milonga, pero no tiene nada de santa! Es una gran impostura. Se trata más bien de una asociación iconoclasta, destinada a fomentar la sensualidad entre el público incauto que llega a sus recitales. Su técnica es sencilla: estando el espectador desprevenido, comienzan a seducirlo con sutiles melodías, muchas veces conocidas, pero ejecutadas con maliciosos cambios de tempo, y valiéndose de sus instrumentos con diabólica habilidad y maña llegan a apoderarse de la mente y de los sentimientos de sus víctimas.

Es allí que interviene el anzuelo, o mejor dicho la carnada, encarnación rioplatense del Angel Exterminador, para invocar lejanos espíritus al ritmo cautivante de candombes y milongas, hasta que el oyente cae rendido al hechizo. Esto ocurre infaliblemente, cuando el embriagador angel se zambulle en la Milonga en rojo y  lanza, en un grito desgarrador, las palabras mágicas:

                    «¡ Saaaaaandia calaaaaaada !»

 

Hay que recordar que La Santa Milonga constituye una «banda» -literalmente- integrada por un tal Corbani, alias «Pata», experto en hacer sonar cajones y reconocido golpeador de parches; junto a otro individuo rápido con los dedos, que dice llamarse Mariano Antonio y tocar el contrabajo; y a un tercer personaje, Juan Martín Scalerandi, que se hace pasar por guitarrista, con bastante éxito, hay que reconocerlo. Aunque ninguno de los tres alcanza la peligrosidad del Angel Exterminador: Eugenia Vidal.


No digan que no les avisamos: ¡ Cuídense por que anda suelta !

1 Comentario

  1. Agradecemos profundamente la presencia de Carlos Zito en nombre de prestigiosa publicación,en nuestro espectáculo y a todos aquellos que nos disfrutaron por 1ª vez, hicieron que podamos compartir una noche maravillosa!!! Esperamos compartir nuevamente!! abrazo milongo-murguero!!

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