Por Santiago Federico Richetti

Manzi, Castillo y Expósito transitan las páginas de Bandoneón blindado. De cuando en cuando se escucha alguna nota que, creemos, ha escapado de la jaula del gordo Pichuco. Buenos Aires se levanta como una suerte de locus amoenus, en la que el poeta se pasea, evocando recuerdos y viejas historias, de cancelas y empedrados y noches esquinadas. No es la Buenos Aires del día a día: ha perdido su cotidianeidad. Ya no se siente en ella el murmullo de la gente que va y viene por sus calles, con sus preocupaciones de todos los días. Ya no hay tránsito y malos olores. Los calores refractados por el asfalto son olvidados. La lluvia no nos moja, dejándonos andar por la ciudad tranquilamente. Es la Buenos Aires del tango, pero no es antigua. No se erige desde el pasado: es presente.

Tal como lo expresó alguna vez Maurice Merleau-Ponty,

“El charlatán no nombra las cosas sino justo lo suficiente para indicarlas brevemente, para significar ‘de qué se trata’. Por el contrario, el poeta (…) reemplaza la designación común de las cosas, que las da como ‘bien conocidas’, por un género de expresión que nos describe la estructura esencial de la cosa y así nos fuerza a entrar en ella. Hablar poéticamente del mundo es casi callarse”.

 

Cuando recorremos las páginas de nuestro libro, tenemos la sensación de penetrar en la esencia misma de las cosas designadas por la palabra. Pero, cabe aclarar, se trata de una esencia extracotidiana, la que nos revela la poesía, que dista mucho de la descripta por la ciencia o la denotada por el lenguaje del sentido común.

Heredero de Celedonio, Julián Centeya y Discepolín, Matías Mauricio nos invita a abordar el mundo desde la poesía. O bien podríamos decir, desde su poesía. Inútil y lastimoso sería explicar los versos que conforman Bandoneón blindado. Quedémonos, entonces, con estas impresiones que acaso sirvan de algo para quien pretenda lanzarse a la valiosa aventura propuesta por Mauricio.

1 Merleau-Ponty, M. El mundo de la percepción, Buenos Aires, Fondo de cultura económica, 2002, p. 66.

 

Bandoneón Blindado
Matías Mauricio
Editorial Milena Caserola
Colección Mandrágora Porteña

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here